Cuando no sabe, lo dice. Y no lo vuelve a no saber.
El problema de todo bot con IA es que se inventa las respuestas — y al cliente le llega un dato falso con la cara de tu negocio. El de Zavora tiene prohibido improvisar: si el dato no está en tu catálogo, lo reconoce, sigue con el pedido y te avisa a ti para que lo respondas.
- Te llega un correo con la pregunta apenas pasa, sin que entres al panel.
- La respondes una sola vez desde tu dashboard, en diez segundos.
- Desde ahí el bot se la contesta solo a todos los clientes que pregunten lo mismo.
- Y si el que preguntó sigue activo, le llega la respuesta al chat — la venta se destraba sola.